14 Así es, el cuerpo consta de muchas partes diferentes, no de una sola parte.
15 Si el pie dijera: «No formo parte del cuerpo porque no soy mano», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo.
16 Y si la oreja dijera: «No formo parte del cuerpo porque no soy ojo», ¿dejaría por eso de ser parte del cuerpo?
17 Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿cómo podríamos oír? O si todo el cuerpo fuera oreja, ¿cómo podríamos oler?
18 Pero nuestro cuerpo tiene muchas partes, y Dios ha puesto cada parte justo donde él quiere.
19 ¡Qué extraño sería el cuerpo si tuviera solo una parte!
20 Efectivamente, hay muchas partes, pero un solo cuerpo.