Como colaboradores de Dios, les suplicamos que no reciban ese maravilloso regalo de la bondad de Dios y luego no le den importancia. 2 Pues Dios dice:
«En el momento preciso, te oí.
En el día de salvación te ayudé».
Efectivamente, el «momento preciso» es ahora. Hoy es el día de salvación.