Tiempo a solas con Dios

Prepárate para escuchar a Dios

4 pasos que te ayudarán a tener un tiempo con Dios:

Invite en oración a la presencia de Dios y pídale que su verdad le sean reveladas.
  1. Lea despacio
  2. Lea en voz alta
  3. Mientras esté leyendo pregúntele a Dios:

¿Señor qué me quieres decir hoy?
Permita que el Espíritu Santo le revele

 

Dios podría estar hablándole de Él

  1. ¿Quién es Él?
  2. ¿Cuáles son sus características?
  3. ¿Qué hará?

 

Dios podrá estar hablándole a usted. Reflexione en lo siguiente:

  • P ¿Será un PECADO que debo confesar?
  • A ¿Será una ACTITUD que debo adoptar?
  • M ¿Será un MANDAMIENTO que debo obedecer?
  • P ¿Será una PROMESA que debo reclamar?
  • E ¿Será un EJEMPLO que debo seguir o evitar?

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. Pida PERDÓN: Confiese su pecado, arrepiéntase y reciba el perdón de Dios
  2. De GRACIAS: Agradezca a Dios por sus muchas bendiciones y promesas
  3. Por FAVOR: Ore por sus necesidades y las de otros; salvación, sanidad, protección
  4. Finalice diciendo TE AMO. Termine este tiempo en adoración y alabanza

Ahora que ha permitido que Dios le hablara, hable con Él en oración.

  1. ¿Qué le habló Dios?
  2. ¿Cómo esto cambiará sus perspectivas?
  3. ¿Cómo aplicará esto en su vida diaria?

 

Juan 14:15 “Si me amáis, guardad mis mandamientos”

Santiago 1:22 “Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos”

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Mayo 17 2024

2 Samuel 11:14-21 (Salmos 19, 52, 39)

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Cuando el pecado contamina el corazón

14 Entonces, a la mañana siguiente, David escribió una carta a Joab y se la dio a Urías para que se la entregara. 15 La carta le daba las siguientes instrucciones a Joab: «Pon a Urías en las líneas del frente, donde la batalla sea más violenta. Luego retrocedan, para que lo maten». 16 Así que Joab asignó a Urías a un lugar cerca de la muralla de la ciudad donde sabía que peleaban los hombres más fuertes del enemigo. 17 Y cuando los soldados enemigos salieron de la ciudad para pelear, Urías el hitita murió junto con varios soldados israelitas.

18 Luego Joab envió a David un informe de la batalla. 19 Le dijo a su mensajero: «Informa al rey todas las novedades de la batalla. 20 Pero tal vez se enoje y pregunte: “¿Por qué las tropas se acercaron tanto a la ciudad? ¿Acaso no sabían que dispararían desde la muralla? 21 ¿No fue Abimelec, hijo de Gedeón,[d] muerto en Tebes por una mujer que le tiró una piedra de molino desde la muralla? ¿Por qué se acercaron tanto a la muralla?”. Entonces dile: “Murió también Urías el hitita”».

Estimado lector: <<<

Qué bajo puede caer un hijo de Dios cuando dirige su mirada donde no debería. 2 Samuel 11 narra cómo un hombre justo y piadoso no solo cometió adulterio, sino que incluso ordenó un asesinato para encubrir su pecado. Episodios como este pueden escandalizar al lector y parecer un drama ajeno, pero cuando alguien se ve directamente afectado, las pasiones pueden tomar el control hasta extremos que, en circunstancias normales, rechazaríamos absolutamente. A veces, no podemos predecir cómo reaccionaremos ante personas que amenacen nuestra seguridad o posición social.

Cuando el pecado contamina el corazón del creyente, puede llevarlo a cometer actos peores que los de un incrédulo. David cedió a sus deseos sensuales durante años, ignorando las advertencias de Dios y las vías de escape. Permitió que la tentación se convirtiera en lujuria y la lujuria en adulterio. Cuando las consecuencias de su adulterio amenazaron con exponer su pecado, lo cubrió primero con engaño y luego con asesinato. Satanás lo engañó paso a paso.

Solo el Espíritu de Dios puede regenerar esta naturaleza humana. Cuando una persona se abre a la gracia de Dios para recibir la salvación que Él ofrece, se produce una transformación en su vida.